Proyectada por
los arquitectos Isidro González Velázquez y Santiago Bonavia en el siglo XVIII.
Tiene su origen en un oratorio que Felipe IV mando
habilitar como provisional debido a la poca capacidad de la Capilla Real que solo tenía
dos altares. Fue también utilizada como cuartel por las tropas napoleónicas.
Se integra en la formación de la plaza de San Antonio, centro neurálgico
de Aranjuez y conocida tradicionalmente como la plaza de la Mariblanca, primera de las
iniciativas de la expansión urbana del Real Sitio.
Se concibió como capilla real, ocupando el punto de fuga de la plaza y
asimilándose a un sistema de arquearías que articulan el gran espacio, mediante un juego
de curvas y contra curvas. |