Pero Aranjuez no sólo es un lugar al que se
acude para visitar uno de los conjuntos palaciegos más hermosos de Europa. También es
una localidad en la que sus gentes trabajan con entusiasmo y dedicación para encontrar el
punto de unión entre el legado de un pasado monumental que les ha proyectado
universalmente y un futuro que exige la adaptación de todos los agentes sociales del
municipio a las nuevas formas de concebir el bienestar social, el desarrollo económico,
la cultura, las relaciones con otros pueblos y la promoción del rico patrimonio
histórico y medioambiental que tan bien ha sabido conservar esta villa ribereña del
Tajo.
Las siguientes páginas no pretenden otra
cosa que llegar a ser unas instantáneas «fotográficas» sobre el Aranjuez de hoy; unas
sencillas crónicas sobre el devenir de los últimos años de unos vecinos que aun
teniendo el privilegio de contar con un excepcional patrimonio histórico-artístico,
nunca han dado la espalda ni al resto de las localidades que constituyen la Comarca de las
Vegas del Sur de la Comunidad Autónoma de Madrid, con las que tanto pasado y presente
comparten, ni a la capital del reino que es Madrid, a la que tanto deben y también
agradecen.