Orígenes

La villa de Aranjuez comenzó a perfilarse en su trazado actual bajo el reinado de Fernando VI, que fue quien ordenó trazar el plano de una nueva población. Sobre ese plano es sobre el que ha seguido desarrollándose a lo largo de los años. Es cierto que desde el siglo XVI ya se mandaron construir junto al palacio varias casas para poder alojar a los criados, pero aquellas viviendas quedaban cerradas cuando los reyes dejaban Aranjuez. Muchas de ellas estaban construidas a modo de cabañas y eran sótanos semienterrados; una anécdota contaba, a este respecto, que uno de los coches había atravesado el techo del comedor de la casa del Nuncio. Así que su aspecto no debía de ser demasiado atractivo.

El relato que hace Madame d'Aulnoy, que visitó nuestro país entre 1678 y 1681, de las impresiones de su visita a Aranjuez, contrapone la belleza del paraje a las posadas, que califica de inmundas, y a las escasas viviendas que hay junto al palacio del rey. Antonio Ponz, más expresivo, afirma sin paliativos que Aranjuez antes de la remodelación de 1750 había sido <un desordenado conjunto de casas mal situadas y mal construidas y de infelices chozas de tierra en que se alojaban los grandes señores con indecible incomodidad, todo interpolado con zanjas, basureros y aguas detenidas». Pero lo cierto es que si no hubo, hasta la orden de Fernando VI, otras viviendas que aquéllas, fue porque en el siglo XVI, Felipe 11 había prohibido que se pudiera vivir en Aranjuez; mandato que se ratificó en el siglo XVII, bajo el reinado de Felipe III en 1617 y también a comienzos del siglo XVIII, en 1722, por Felipe V

De aquellas casuchas no quedó más que el recuerdo de los que las conocieron, porque todo fue arrasado para allanar el terreno que era muy desigual. Cuando en 1750 Fernando VI encarga a Santiago Bonavía el trazado de una ciudad que se tendiera junto al palacio, el italiano presentó una planta sencilla y reticular que, una vez urbanizada, fue llenándose desde el principio de una serie de edificios a modo de una infraestructura de servicios para abastecer a la nueva población. Una población flotante, pero numerosa y que llegaba al mismo tiempo, siguiendo siempre a su majestad. Así tenemos noticias de la calle de las Tahonas o de Postas, y de la calle del Almíbar, como bautizaron a la que alojaba a los reposteros que fueron los primeros que edificaron en ella. Eran los comerciantes y artesanos que viajaban siempre con la Corte quienes primero se beneficiaron de la nueva licencia de construcción en los terrenos que el rey cedía gratuitamente a quien quisiera edificar.

Después se fueron levantando casas que conformaron aquel tejido urbano de amplias calles rectas y plazas anchas, algunas ajardinadas con fuentes, hasta convertir el Real Sitio en un lugar muy alegre y luminoso. Joseph Baretti nos cuenta que en 1760, cuando él visitó Aranjuez, todas las casas eran nuevas, pintadas en color blanco y que las ventanas y contraventanas eran verdes. A Richard Twiss, que vino doce años después, en 1772, le recordaba a la ciudad de Postdam, cerca de Berlín. Eran casas de un solo piso con buhardilla y su alquiler era elevadísimo.

Tenemos también noticia de un gran mercado cubierto junto a la iglesia de San Antonio que estaba formado por varios edificios, y sostenido por pilastras cuadradas. En él se exponían productos de todas clases, poco comunes en otros lugares.

El palacio, por ser anterior en su construcción al caserío y por atender a la perspectiva del río, daba la espalda a la nueva villa que se acoplaba a la trasera del palacio. Desde la casa de Oficios, construida por Felipe 11, hasta los tres grandes paseos arbolados en tridente de las Infantas, el Príncipe y la Reina, entre cuyas amplias perspectivas se construirían las casas de la nobleza, se extiende la retícula de Aranjuez. Primero, siguiendo los planos de Santiago Bonavía de 1750, después, incorporando el ensanche proyectado y realizado, ya bajo el reinado de Carlos III, por el sucesor de Bonavía en el cargo de arquitecto real, Jaime Marquet.

Bonavía intentó dulcificar la flagrante disociación entre el palacio y el pueblo trazando la gran plaza de San Antonio y uniendo a su través, con una larga arquería, la arisca arquitectura de la Casa de Oficios con el parterre, con la Casa del Infante y con la iglesia de San Antonio, tras los que ya se iniciaba todo el entramado de la red viaria. Centró la plaza con la construcción, en el lado sur, de la nueva Iglesia de San Antonio que tenía la doble función de presidir el espacio excesivamente amplio de la plaza por una parte, y por otra, el de atender a la demanda de los cortesanos que deseaban un nuevo templo para poder cumplir con el mandamiento de la misa, ya que la capilla de palacio era demasiado pequeña. Ambas circunstancias propiciaron este escenográfico espacio barroco, que da la medida de la profesionalidad de su autor cuanto del empeño del rey en realizar una obra de mérito en la remodelación de su Real Sitio.

 

Monumentos

Además del propio Palacio, de la Casa de Oficios y de Caballeros, el Real Sitio, desde el momento mismo de su nacimiento como villa, estuvo concebido como un espacio noble donde tuvieran cabida edificios de digna construcción. A ello estuvieron dedicados todos los esfuerzos de Santiago Bonavía como es evidente en los dos edificios religiosos que trazó para la ciudad: la iglesia de San Antonio y la ermita de Alpagés.

El mayor mérito artístico recae, sin duda en la iglesia de San Antonio. Diseñada, como el resto de la villa, a mediados del siglo XVIII. El edificio atendía, como hemos dicho, tanto a la gran plaza a la que se asomaba como a su propia función utilitaria. La planta estaba dominada por una rotonda a la que se unía un cuerpo rectangular; el altar se ubicó en un espacio elíptico formado entre ambos y de esta manera sirvió de elemento unificador. La extraña planta respondía a la necesidad de separar el lugar donde se situaban los frailes de la Orden de Nuestra Señora de la Esperanza de aquel otro que estaba destinado a los fieles, que era la rotonda a la que se accedía desde la plaza.

Con Carlos III el Real Sitio disfrutó de una serie de mejoras, tanto en los trabajos de caminos y puentes como en edificios de carácter público. Ya se ha hablado de la magnitud de la obra realizada sobre el Tajo con la construcción del Puente Largo o de Piedra. Se hicieron también, bajo la dirección de Sabatini, el convento de San Pascual Bailón, el Hospicio y el Hospital de San Carlos Borromeo.

El convento de San Pascual Bailón pertenecía a los religiosos descalzos de San Pedro de Alcántara y, siendo fundación real, era un ejemplo de respeto a las normas de la Academia y a los decretos que el mismo rey había promulgado para defensa de las artes. Sin utilizar la madera más que en puertas y ventanas, como era lo deseable, hasta los retablos hubieron de ser de mármoles y bronces. Presidía el altar un cuadro de Mengs e igualmente se distribuyeron por el convento obras de Tiépolo, Maella y Francisco Bayeu.

El mismo palacio se vio transformado por las dos alas que el rey mandó levantar a Sabatini y que formaron la plaza de armas. A estas obras se uniría la casa de Infantes de Juan de Villanueva, el Teatro de Jaime Marquet y las Caballerizas.

Algunos de estos edificios respondían al deseo de experimentación unido al concepto de progreso de la época. Así se levantó la fábrica de Lencería y Pintados, proyectada por el arquitecto del Real Sitio, Manuel Serrano, en 1784, que estaba ubicada junto al convento de San Pascual.

Sería de destacar en estos años la construcción de la Plaza de Toros, fiesta muy poco apreciada, y hasta denostada por la monarquía reinante, pero que conoció unos años de apogeo bajo Carlos III. Ni él ni nadie de la familia real acudía a los toros, no obstante mandó levantar esta plaza para sus cortesanos. Cuenta Twiss que era de ladrillo con asientos de madera y que la arena medía 168 pies de diámetro. Tenía un aforo de seis mil espectadores y contaba con más de doscientos palcos.

 

Hechos históricos

A principios del siglo XVIII, siendo todavía el Sitio de Aranjuez solamente residencia real, fue escenario del asentamiento de las tropas inglesas y portuguesas que, bajo el mando del Marqués de las Minas, se habían apoderado de la Corte en 1706.

Sesenta años más tarde, en 1766, Aranjuez fue también refugio, esta vez para el rey Carlos III, asustado por la inesperada y violenta reacción del pueblo de Madrid contra su ministro Esquilache. Por lo demás son habitualmente efemérides relacionadas con las propias personas reales que allí residieron.

Nacimientos y muertes sobre todo. Allí nació la infanta Carlota, hija de Carlos III; los infantes don Carlos y don Felipe, gemelos, hijos de Carlos IV y hermanos del rey Fernando VII, así como el hermano pequeño Francisco de Paula. Y allí murieron dos reinas: Isabel de Farnesio, mujer de Felipe V y doña Bárbara de Braganza que tanto había disfrutado el Real Sitio.

Ya en el siglo XIX, el nombre de Aranjuez va unido a dos hechos trascendentales para la historia, por una parte el Tratado de Aranjuez, que Carlos IV ratificó en esta ciudad en enero de 1805 y que le comprometía a una alianza con Napoleón para declarar la guerra a Inglaterra, y por otra el famoso Motín de Aranjuez, ocurrido en marzo de 1808 que preludió la guerra de la Independencia.

El Motín de Aranjuez acabó con Godoy, a quien se acusó de querer secuestrar a la familia real, y forzó la abdicación de Carlos IV en su hijo el príncipe de Asturias D. Fernando, que reinaría más tarde con el nombre de Fernando VII. Los hechos tuvieron lugar en Aranjuez porque Godoy había trasladado allí las tropas con la finalidad de ayudar a los reyes a huir a Andalucía ante el avance de Napoleón.

Desde mediados del siglo XIX, Aranjuez obtuvo notables mejoras, fue la primera ciudad española comunicada por ferrocarril con Madrid, en 1851, en un primer tramo de lo que luego sería la línea férrea de Madrid-Alicante. También a mediados de este siglo XIX se fundó la primera Escuela de Agricultura del país.

 

SOBRE LA VIDA DE SUS GENTES

Pero Aranjuez no sólo es un lugar al que se acude para visitar uno de los conjuntos palaciegos más hermosos de Europa. También es una localidad en la que sus gentes trabajan con entusiasmo y dedicación para encontrar el punto de unión entre el legado de un pasado monumental que les ha proyectado universalmente y un futuro que exige la adaptación de todos los agentes sociales del municipio a las nuevas formas de concebir el bienestar social, el desarrollo económico, la cultura, las relaciones con otros pueblos y la promoción del rico patrimonio histórico y medioambiental que tan bien ha sabido conservar esta villa ribereña del Tajo.

Las siguientes páginas no pretenden otra cosa que llegar a ser unas instantáneas «fotográficas» sobre el Aranjuez de hoy; unas sencillas crónicas sobre el devenir de los últimos años de unos vecinos que aun teniendo el privilegio de contar con un excepcional patrimonio histórico-artístico, nunca han dado la espalda ni al resto de las localidades que constituyen la Comarca de las Vegas del Sur de la Comunidad Autónoma de Madrid, con las que tanto pasado y presente comparten, ni a la capital del reino que es Madrid, a la que tanto deben y también agradecen.

 

LA COMARCA DE LAS VEGAS

El municipio de Aranjuez forma parte de la denominada Comarca de las Vegas, al sureste de la Comunidad de Madrid. También forman parte de esta entidad administrativa (727,63 krn2) Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Colmenar de Oreja, Estremera, Valdaracete, Villamanrique de Tajo y Villarejo de Salvanes.

El recorrido por la Comarca pondrá en evidencia grandes contrastes paisajísticos propios de páramos y vegas, lo que consecuentemente desde hace siglos ha venido conformando una rica variedad de prácticas agrícolas, componiendo un tapiz, en ocasiones continuo en otros alterno, de amplias superficies de tierras de cultivo; unas veces de secano (cereales, viñedos, olivos), otras de regadío (horticultura, frutales, sotos, almendras). Con carácter general, podemos indicar que las bases económicas de la Comarca son la agricultura de secano, los productos de huerta, la ganadería, la caza, la extracción de piedra caliza y algunas pequeñas fábricas.

En cuanto al hábitat hay que señalar que la mayor parte de la población de la Comarca reside en los núcleos principales de cada municipio; sin embargo, este territorio cuenta con gran número de pequeños caseríos de explotación agropecuaria irregularmente diseminados por las tierras más fértiles de la vega.

 

CABECERA DE COMARCA

No cabe duda que tanto el pasado, el presente como el futuro del Real Sitio de Aranjuez están estrechamente vinculados a su privilegiada ubicación geoestratégica: al norte de Castilla la Mancha, al sur de la Comunidad de Madrid; antaño cabecera de comarca, hoy intentando volver a serlo.

Pero las gentes de Aranjuez saben que el poder de Madrid (tan sólo a media hora) es difícil de superar salvo que se consoliden férreamente las estructuras comerciales, las de hostelería y las de ocio, apostando todas ellas, conjuntamente, por ofrecer productos que en calidad y variedad sean lo suficientemente competitivas como para que los vecinos no tengan que trasladarse a Madrid para adquirirlos.

En la misma línea ya se ha comenzado a actuar y se están ejecutando obras de remodelación en el Mercado de Abastos, una iniciativa de modernización de las instalaciones promovida por la propia Asociación de Comerciantes y que ha contado con el apoyo institucional del Ayuntamiento.

Con el objetivo de convertir Aranjuez en centro de referencia comarcal, desde hace varios años la Corporación Municipal, en colaboración con las pequeñas y medianas empresas y con todas aquellas entidades que en cada evento han querido participar, ha puesto en marcha encuentros feriales y de muestras que poco a poco van consolidando el gran interés que en las primeras ediciones de los mismos ya se intuía que podrían tener. Así podemos resaltar, entre otros, la Muestra del Automóvil Usado y de Ocasión, Pasarela Aranjuez, los Mercadillos de Artesanía, las jornadas Gastronómicas y el Salón del Automóvil.

En este sentido, y por voluntad de otros veintidós municipios de las comarcas de las vegas, se decidió hace pocos años constituir la Asociación para el Desarrollo rural de los pueblos de las Vegas (ARACOVE). El objetivo era desarrollar la Iniciativa Comunitaria LEADER 11 (objetivo 5 b de la Unión Europea); el programa es un importante instrumento de intervención socioeconómica que está permitiendo poner en marcha proyectos, cofinanciados por la Unión Europea que, con subvenciones a fondo perdido contribuyen a consolidar, a ampliar, o bien aportan alguna innovación, en el entramado socioeconómico comarcal.

 

EL MUNICIPIO DE ARANJUEZ

Aranjuez se encuentra a 47 kilómetros de Madrid. Por el término municipal discurren dos de los más importantes ríos de la Comunidad de Madrid: el Jarama, en su recorrido previo a su desembocadura en el Tajo, y el propio río Tajo; ambos configuran a su paso por este municipio unos excepcionales entornos naturales que desde hace décadas dotan a estas tierras de unas posibilidades agrícolas, turísticas y deportivas de significada importancia no sólo para Aranjuez y su Comarca sino también para el resto de la región.

Desde tiempos de los Reyes Católicos el municipio ostenta la denominación de Real Sitio; esto ha determinado que lo que hoy conocemos de Aranjuez sea desde entonces el resultado de la concepción estética y urbanística que en cada momento tuvieron los diferentes monarcas españoles que sucesivamente decidieron reservar estos parajes como lugares de recreo y retiro. Estas circunstancias histórico-culturales poco a poco han proporcionado a la localidad una estructura y calidad urbanas caracterizadas por contar con una variada y excelente propuesta recreativa en un entorno natural, adecuadamente conservado desde hace siglos hasta nuestros días; y unas gentes (40.200 hab.) acostumbradas por tradición a tratar con hospitalidad al visitante.

 

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Poco a poco, y en aumento, las gentes de Aranjuez han ido tomando conciencia de la importancia que tiene el participar en todos los ámbitos de la vida del municipio- especialmente si lo que se desea es conseguir un específico modelo de sociedad acorde con los valores y formas de entender las relaciones humanas propias de los vecinos de este territorio.

Esta realidad socio-cultural se vive intensamente en la localidad, y sus efectos han ido quedando reflejados en el día a día de las páginas de la prensa local de los últimos años. Valgan algunos datos de interés: en el municipio de Aranjuez hay registradas más de 150 entidades colectivas, sus actividades se centran en los más variados aspectos de la vida cotidiana local siendo el deporte, los eventos culturales de todo tipo y las acciones en pro de la solidaridad y el desarrollo de los pueblos más deprimidos del mundo los ámbitos objeto de interés de los vecinos.

Por otra parte, queremos destacar que el pueblo de Aranjuez siempre ha respondido a las llamadas que desde múltiples instituciones públicas y privadas se vienen haciendo en favor de los más desfavorecidos de cualquier parte del mundo. Entre los compromisos adquiridos por la Corporación Municipal para apoyar los programas de Cooperación al desarrollo en países del Tercer Mundo hay que citar de manera relevante la consolidación de una partida presupuestaria del 0,7, gestionada por el Consejo local de Cooperación al desarrollo en colaboración con diversas Organizaciones no Gubernamentales. Esta medida ha permitido la intervención directa en proyectos concretos en Zaire, Argentina, Brasil, Guatemala, Nicaragua y Perú.

Además de éstas y de otras muchas acciones no mencionadas, se aprecia un masivo y continuo seguimiento por parte de los vecinos de la localidad de todos los actos culturales, que, promovidos por diferentes agentes sociales, se vienen desarrollando en los múltiples espacios habilitados por la Corporación Municipal para su celebración. Entre los múltiples tipos de actividades socioculturales programadas citamos las exposiciones, cursos, ciclos de cine, sesiones de teatro y poesía, jornadas, seminarios, congresos, ferias, presentaciones de libros, conciertos y ciclos musicales; cerca de 1500 actividades programadas por las casi ciento cincuenta instituciones públicas y privadas que han encontrado en Aranjuez un marco idóneo de acogida popular en el que convocar y exponer sus trabajos, reflexiones y logros.

Entre los muchos mecanismos puestos en marcha desde la administración local para fomentar dicha participación durante los últimos años, destacaremos los siguientes el convenio de colaboración firmado entre el Ayuntamiento y el Comité interpuso de empresas para la realización de actividades con motivo de las fiestas patronales de Mayo y del Motín. Especialmente participativas lo son también las fiestas populares de carnaval; el Ayuntamiento convoca un concurso de comparsas con dos modalidades: adultos e infantil. Los vecinos se encargan de dar vida al evento.

Por último, otro de los importantes acontecimientos que ya han enraizado en la cultura participativa de la localidad es el Pleno extraordinario municipal. Durante un día los escolares toman los papeles de los políticos y por boca de sus representantes los más pequeños hacen oír a los adultos sus inquietudes y las soluciones que, a su entender, tienen los problemas que más afectan a sus colectivos escolares, sus barrios y a la ciudad en general.

 
Formación para el empleo

Tras varias décadas en las que las cifras del desempleo se habían mantenido estables, se observa que en los últimos años este inmovilismo ha comenzado a quebrarse. Una de las razones importantes de este hecho es que la población en general ya es consciente de que la competitividad en el mundo laboral pasa por estar en continuo proceso personal de actualización profesional.

Ante esta realidad el Ayuntamiento de Aranjuez, como agente dinamizador en pro del desarrollo, decidió hace tiempo establecer como línea estratégica prioritaria el fomentar y coordinar todas las acciones que en el campo de la formación para el empleo fueran posibles.

Entre las medidas más importantes ejecutadas en este sentido hay que señalar la construcción, en colaboración con la Comunidad de Madrid, del Centro de Nuevas Tecnologías; un área con aulas, despachos y espacios múltiples a disposición de la formación y cualificación profesional, que también acoge diversos servicios de las administraciones locales y autonómicas.

El Centro de Formación no Reglada diseña y coordina todas las acciones formativas que en el ámbito de la cualificación profesional para el empleo ofertan diversas instituciones en la localidad. Las instalaciones' están reconocidas y homologadas como centro colaborador del INEM y del Instituto Madrileño para la Formación (IMAF), con cuyas instituciones se trabaja conjuntamente en la realización de cursos, tanto para personas desempleadas como para aquellos trabajadores que necesiten someterse a un proceso de reciclaje profesional.

Ante la exitosa experiencia acumulada en otros municipios con los programas formativos «Escuela Taller» y «Casas de Oficios», el Ayuntamiento de Aranjuez decidió poner en marcha, en colaboración con el INEM, dos programas de larga duración basados en el principio pedagógico ya generalizado de aprender «a trabajar trabajando». El método basa su eficiencia en que los alumnos son los verdaderos protagonistas del proceso docente, la gran ventaja añadida es que mientras los cursos se van desarrollando los alumnos van comprobando que su esfuerzo en el aprendizaje queda reflejado en la realización de obras de utilidad social que al final del proceso serán bien reconocidas por ellos mismos y por toda su colectividad. En Aranjuez estos programas recibieron el nombre de «Escuela Taller Casa de la Monta» y «Casa de Oficios Recuperación de la Biodiversidad de Aranjuez» y están especialmente diseñados para jóvenes menores de 25 años que deseen aprender algún oficio.

En el proyecto «Casa de la Monta» (de dos años de duración) se impartieron especialidades de albañilería, carpintería, fontanería y electricidad, asistieron como alumnos cuarenta chicas y chicos. El objetivo de la intervención era, además de formativo, realizar obras de mantenimiento y conservación en la Casa de la Monta, las caballerizas del siglo XVIII destinadas a albergar la Real Yeguada en la finca Sotomayor.

Teniendo Aranjuez un patrimonio natural de tan relevante trascendencia, se pensó que su conservación debía ponerse en manos de personal adecuadamente cualificado; por ello también en el programa de La Casa de Oficios «Recuperación de la biodiversidad de Aranjuez» el objetivo es doble: formar profesionales capacitados para integrarse sociolaboralmente en tareas relacionadas con el medioambiente, y que el proceso formativo repercutiera en la mejora de ciertos espacios urbanos de relevante interés para la colectividad; desde 1998 la intervención se está llevando a cabo en el jardín Narváez y en el Tridente Occidental (Raso de la Estrella).

Por otro lado, la necesidad que el mundo empresarial tiene de contar con personal laboral permanentemente preparado para la nuevas exigencias que el mercado demanda ha llevado al Ayuntamiento a firmar un convenio con la Asociación «Círculos de Empresarios de La Comarca de Aranjuez»; su finalidad no es otra que la promoción profesional de los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas poniendo en marcha diversas acciones formativas.

 
Colectivos desfavorecidos

Todas las Administraciones Públicas son conscientes de que en el difícil camino de la inserción laboral ciertos colectivos de población son más vulnerables que otros y por ello tienen más probabilidades de fracasar en el intento. Seguidamente, citamos algunas de las medidas que el Ayuntamiento ha tomado a favor de algunos de ellos.

Convenio con la Asociación de Padres y Tutores de Deficientes Mentales. Se encargarán del mantenimiento de zonas verdes de Aranjuez (más de 2 5 - 000 m) .

Exposición «El trabajo de la Mujer a través de la Historia» (1997), estudio que incluye acciones concretas para su plena incorporación al mercado de trabajo.

Convenio de colaboración con la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma de Madrid para la integración laboral de discapacitados; incluye la realización de un estudio para conocer el colectivo con minusvalías y su situación sociolaboral, evaluar sus necesidades fórmativas para el empleo y el análisis del entramado empresarial en relación con la contratación de minusválidos con la pretensión de elaborar el «Catálogo de Empresas Sensibles» con este tema.

Jóvenes preceptores del Ingreso Madrileño de integración (1.998): el objetivo es lograr que en una primera fase reciban formación de jardineros, actuando directamente en las zonas verdes de la localidad; posteriormente, se espera poder afrontar la integración laboral de los participantes.

 

Otras acciones por el empleo

Como ya se apuntó anteriormente, el Ayuntamiento es consciente de la importancia que en estos momentos, a finales del siglo XX y a principios del XXI, tiene la permanente actualización del tejido socioeconómico. Por esta razón, con cierta frecuencia en colaboración con otras instituciones, se organizan sesiones, jornadas y seminarios monográficos sobre aspectos que afectan al desarrollo local. Citamos algunos de ellos: El euro: una oportunidad para las Pymes (1997); III Encuentro de jóvenes empresarios en Aranjuez (1998); jornadas de Empleo y Dinamizacíón rural (1998); Escuelas Taller y Casas de Oficios (1996); Agricultura ecológica, economía y comercialización (1996); Comercio e industria: el turismo y la expansión de Aranjuez; El euro y las Pymes; Empleo y cohesión Social; jóvenes y Mercado de Trabajo; La administración local como agente económico, etc.

Además, el Ayuntamiento de Aranjuez promueve diversas actividades que pretenden reconocer el esfuerzo que realizan los agentes empresariales locales en pro de la dinamización y mejora de la calidad de los servicios que prestan. En este sentido son ya populares los Premios Ciudad de Aranjuez al Comercio y la Industria, y el Concurso de Escaparatismo comercial.